«Hasta que no hayas amado a un animal, una parte de tu alma permanecerá dormida»
(Anatole France)
El amor por los animales es diferente a cualquier otro que hayas experimentado. Más puro, menos condicionado y, en ocasiones, más gratificante. En su mirada no encontrarás juicios, exigencias o resentimiento. Solo hallarás afecto y aceptación